Cuando la fe y la solidaridad se unen.

Seguimos creando nuevos vínculos frente a la adversidad.

Los hogares de Cristo Juan Pablo II y San Expedito (Villa Soldati) eran centros dedicados a la recuperación de adicciones.

Al igual que tantos espacios de ayuda y contención, frente a la pandemia tomaron la decisión de doblegar sus esfuerzos y comenzar a albergar a gente en situación de calle y alimentar a los adultos mayores del barrio Villa Soldati.

Sin duda los voluntarios y colaboradores no estaban preparados para enfrentar semejante responsabilidad, pero la fe y la solidaridad no entiende de limitaciones, y fue así que mediante un gran trabajo de red, comenzamos a llegar mes a mes con donaciones como: alimentos, libros, juegos, útiles escolares, entre otros.

Hoy continuamos colaborando cada mes con diferentes donaciones, según las necesidades que los hogares estén transitando.